Automatiza, deja rastro
Una automatización tradicional gana velocidad. Una automatización auditable, además, se puede repetir, recalcular y defender ante un tercero. Esa es la diferencia que importa en auditoría.
Automatizar un proceso Ver el métodoQué la hace auditable
Qué información entra, de dónde viene y bajo qué condiciones es válida.
Cada decisión explícita y versionada; nada implícito en una fórmula o en la memoria de alguien.
Qué corrió, cuándo, con qué resultado y quién intervino.
Con los mismos datos, el mismo resultado. Verificable en cualquier momento.
Siete pruebas de auditoría que ya se automatizan
Circularización de terceros
Envío, seguimiento y consolidación de confirmaciones, con registro de cada respuesta.
Variaciones y tendencias
Series de datos contra umbrales y criterios documentados.
Extractos bancarios
Cruce contra registros contables: partidas conciliadas y diferencias identificadas.
Contratos y facturas
Extracción estructurada de datos para pruebas de auditoría.
Proveedores ficticios
Cruces e indicadores que señalan proveedores sin operación real.
Fraccionamiento de pagos
Patrones de pagos divididos para evadir topes o aprobaciones.
Seguimiento a planes de acción
Avance y cumplimiento de compromisos derivados de hallazgos.
Del acta al mantenimiento
Cada automatización se construye con el ciclo PT-00 a PT-08 del Método RTA-IA: acta de inicio, diagnóstico, contrato de datos, reglas, riesgos, calidad, pruebas, entrega y mantenimiento. El resultado no es un script suelto: es un proceso documentado que su equipo puede operar, revisar y mantener.
¿Qué proceso repite su equipo cada mes?
Ese es el candidato. Empezamos por el diagnóstico.
Proponer un proceso